UN ESPACIO PARA SER.

 

UN ESPACIO PARA CRECER.

UN ESPACIO PARA SER.

 

UN ESPACIO PARA CRECER.

Pintar. Jugar. Explorar. Crecer. En La Semilla Violeta vivimos el tiempo de la infancia, de sus ritmos, de sus tiempos, y descubrimos el mundo, de nuevo, cada día. Crear vínculos, crear realidades; un lugar para ser y para crecer.

Hemos preparado un ambiente armonioso, cuidado y cálido para que niños y niñas puedan habitar ese tiempo maravilloso que es la infancia. En un espacio rodeado del encanto de la naturaleza, en contacto con lo cotidiano, ofrecemos oportunidades para que tus hijos crezcan sin prisa, siendo quienes son, acompañados por adultos que los acogen sin juicios, sin expectativas.

Así es nuestro espacio, nuestra escuelita, localizada en Galapagar (Madrid).

Pintar. Jugar. Explorar. Crecer. En La Semilla Violeta vivimos el tiempo de la infancia, de sus ritmos, de sus tiempos, y descubrimos el mundo, de nuevo, cada día. Crear vínculos, crear realidades; un lugar para ser y para crecer.

Hemos preparado un ambiente armonioso, cuidado y cálido para que niños y niñas puedan habitar ese tiempo maravilloso que es la infancia. En un espacio rodeado del encanto de la naturaleza, en contacto con lo cotidiano, ofrecemos oportunidades para que tus hijos crezcan sin prisa, siendo quienes son, acompañados por adultos que los acogen sin juicios, sin expectativas.

Así es nuestro espacio, nuestra escuelita, localizada en Galapagar (Madrid).

Compartimos día a día con niños y niñas desde que caminan hasta los 6 años de edad y animamos a que nos conozcan familias que anhelan un lugar respetuoso para el crecimiento de sus hijos.

Un espacio que cree en la educación activa, viva, que propone acompañar el desarrollo espontáneo de la infancia desde la  confianza y el cuidado amoroso.

Si queréis ofrecer un lugar así a vuestro hijo, a vuestra hija,
poneos en contacto con nosotras.
¡Os esperamos!

Compartimos día a día con niños y niñas desde que caminan hasta los 6 años de edad y animamos a que nos conozcan familias que anhelan un lugar respetuoso para el crecimiento de sus hijos.

Un espacio que cree en la educación activa, viva, que propone acompañar el desarrollo espontáneo de la infancia desde la  confianza y el cuidado amoroso.

Si queréis ofrecer un lugar así a vuestro hijo, a vuestra hija,
poneos en contacto con nosotras.
¡Os esperamos!

Nuestra propuesta

  • Descubrir

    La vida se nos presenta con todos sus colores, su belleza, sus posibilidades, para ser descubierta y disfrutada. La infancia, como momento privilegiado para ello, no entiende de prisas ni de metas.

  • Crear

    La maravilla de imaginar mundos, convertir una tela en un mar, una corteza de madera en una casita...; sumergirnos en nuevas realidades para comprender mejor la que nos rodea y llenarla de matices y armonía.

  • Entusiasmo

    Ese descubrir el mundo por uno mismo, por vez primera, llena al niño de emoción, de plenitud, de sorpresa y permite un aprendizaje a través de la vida; para y desde ella.

  • Acompañar

    Acompañamos procesos, lo que sucede, con una mirada sin juicio y sin expectativa. Observamos,
    sostenemos, ofrecemos presencia y cercanía, somos referentes, contenemos.

  • Encontrarse

    Vivimos en compañía de otros y nos abrimos a la maravilla de encontrarnos, a la alegría de estar juntos. En ese encuentro con el otro, se abren alternativas, posibilidades, consensos, acuerdos… la vida.

  • Jugar

    Es la principal actividad espontánea del niño y le permite descubrir la vida con disfrute, profundidad, ligereza, creatividad..

  • Autonomía

    A partir de las pequeñas decisiones que los niños pueden ir tomando y del florecimiento de sus posibilidades (motrices, cognitivas, sociales…), van construyendo su propia existencia, con la cercanía de adultos que acompañan sus procesos de aprendizaje, de desarrollo.

  • Aceptación

    La aceptación incondicional como premisa básica en la relación entre el adulto y el niño/a; una aceptación profunda, de corazón, de quien el niño/a es. Esta debe ir de la mano de los límites necesarios que aseguran el bienestar del niño/a y, por tanto, del ambiente.

Nuestra propuesta

  • Descubrir

    La vida se nos presenta con todos sus colores, su belleza, sus posibilidades, para ser descubierta y disfrutada. La infancia, como momento privilegiado para ello, no entiende de prisas ni de metas.

  • Crear

    La maravilla de imaginar mundos, convertir una tela en un mar, una corteza de madera en una casita...; sumergirnos en nuevas realidades para comprender mejor la que nos rodea y llenarla de matices y armonía.

  • Entusiasmo

    Ese descubrir el mundo por uno mismo, por vez primera, llena al niño de emoción, de plenitud, de sorpresa y permite un aprendizaje a través de la vida; para y desde ella.

  • Acompañar

    Acompañamos procesos, lo que sucede, con una mirada sin juicio y sin expectativa. Observamos,
    sostenemos, ofrecemos presencia y cercanía, somos referentes, contenemos.

  • Encontrarse

    Vivimos en compañía de otros y nos abrimos a la maravilla de encontrarnos, a la alegría de estar juntos. En ese encuentro con el otro, se abren alternativas, posibilidades, consensos, acuerdos… la vida.

  • Jugar

    Es la principal actividad espontánea del niño y le permite descubrir la vida con disfrute, profundidad, ligereza, creatividad..

  • Autonomía

    A partir de las pequeñas decisiones que los niños pueden ir tomando y del florecimiento de sus posibilidades (motrices, cognitivas, sociales…), van construyendo su propia existencia, con la cercanía de adultos que acompañan sus procesos de aprendizaje, de desarrollo.

  • Aceptación

    La aceptación incondicional como premisa básica en la relación entre el adulto y el niño/a; una aceptación profunda, de corazón, de quien el niño/a es. Esta debe ir de la mano de los límites necesarios que aseguran el bienestar del niño/a y, por tanto, del ambiente.

UN DÍA EN NUESTRO ESPACIO VIVENCIAL…

LAS MAÑANAS EN NUESTRO ESPACIO COMIENZAN A LAS 9:00 y se van llenando, poquito a poco, de saludos, risas, dibujos, saltos…

A las 9:45 ya estamos todos allí. Comienza un tiempo de juego y actividad espontáneos: “¿Con quién juego?, ¿dónde? No me apetece jugar ahora, mejor escuchar un cuento… ¿Llueve? Creo que me voy a poner las botas de agua y salir un rato al jardín.” Así, la mañana se va desperezando y va desplegando sus posibilidades.

A las 11:00 compartimos un rico almuerzo ecológico (fruta, pan, tortitas de maíz, algunas galletas, cereales…) y después, con energía renovada, retomamos la actividad: “ahora creo que voy a pintar un rato. O…mejor no, voy a preparar comida para mi bebé”.

A las 12:00 los adultos proponemos un taller: arcilla, experimentación con material de plástica, acuarelas, galletas… ¡Hoy es viernes! Viene Juan Carlos, con su guitarra, a cantarnos algunas canciones.

A las 13:00 ofrecemos un cuento, a veces inventado, a veces recordando alguno tradicional. Es tiempo de sumergirnos, juntos, en el imaginario, en un tiempo y espacio en el que todo es posible. Cuando termina, a modo de despedida, repartimos un palito de pan que disfrutamos…¡hasta que vienen papá y mamá a buscarnos! Algunos esperamos un rato más: comemos, descansamos. Y a las 15:30, nos encontramos con ellos.

UN DÍA EN NUESTRO ESPACIO VIVENCIAL…

LAS MAÑANAS EN NUESTRO ESPACIO COMIENZAN A LAS 9:00 y se van llenando, poquito a poco, de saludos, risas, dibujos, saltos…

A las 9:45 ya estamos todos allí. Comienza un tiempo de juego y actividad espontáneos: “¿Con quién juego?, ¿dónde? No me apetece jugar ahora, mejor escuchar un cuento… ¿Llueve? Creo que me voy a poner las botas de agua y salir un rato al jardín.” Así, la mañana se va desperezando y va desplegando sus posibilidades.

A las 11:00 compartimos un rico almuerzo ecológico (fruta, pan, tortitas de maíz, algunas galletas, cereales…) y después, con energía renovada, retomamos la actividad: “ahora creo que voy a pintar un rato. O…mejor no, voy a preparar comida para mi bebé”.

A las 12:00 los adultos proponemos un taller: arcilla, experimentación con material de plástica, acuarelas, galletas… ¡Hoy es viernes! Viene Juan Carlos, con su guitarra, a cantarnos algunas canciones.

A las 13:00 ofrecemos un cuento, a veces inventado, a veces recordando alguno tradicional. Es tiempo de sumergirnos, juntos, en el imaginario, en un tiempo y espacio en el que todo es posible. Cuando termina, a modo de despedida, repartimos un palito de pan que disfrutamos…¡hasta que vienen papá y mamá a buscarnos! Algunos esperamos un rato más: comemos, descansamos. Y a las 15:30, nos encontramos con ellos.

Si buscáis un lugar así para vuestra hija, para vuestro hijo, estaremos encantadas de recibiros y de que os suméis a nuestro proyecto.

E-mail: espaciovivencial@lasemillavioleta.es | Dirección: Calle Mirador, 15; GALAPAGAR- Madrid.

Tfno.: 91 858 36 71

SI BUSCÁIS UN LUGAR ASÍ PARA VUESTRA HIJA, PARA VUESTRO HIJO, ESTAREMOS ENCANTADAS DE RECIBIROS Y QUE OS SUMÉIS A NUESTRO PROYECTO.

E-mail: espaciovivencial@lasemillavioleta.es | Dirección: Calle Mirador, 15; GALAPAGAR- Madrid.

Tfno.: 91 858 36 71